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En la municipalidad de Corrientes, la ola de despidos no se detiene y, bajo toda forma “administrativa”, continúan dejando a numerosos empleados en la calle. Sucede en la principal capital de provincia que luce un 49,3% de pobreza, la mayor a nivel nacional.

A las oficinas del Palacio Municipal, siguen llegando las notificaciones de cesantías para los empleados capitalinos.

La administración de Eduardo Tassano considera como un “daño” la presencia de estos empleados en la órbita comunal; en una ciudad que luce tristemente un 49,3% de pobreza.

Es una situación de lesividad, considerada por el despedido, que puede anteponer un reclamo judicial para anular su desempleo y, el consiguiente perjuicio, para las arcas municipales, que no solo deberá devolverle el trabajo al desocupado, sino además deberá correr con los costos del juicio laboral.

Más allá de su eslogan de campaña “Tassano Corazón”, este gobierno radical “está muy dispuesto a dejar más familias sin trabajo. No tiene corazón”, dijeron ante CorrientesHoy.com.

La declaración de lesividad, o declaratoria de lesividad, en el Derecho administrativo, es un acto administrativo por el que una entidad administrativa considera dañino para los intereses públicos o generales, un acto previamente dictado por ella misma, que es favorable a los interesados, con el fin de poder solicitar su anulación ante la justicia.

Es el requisito previo para la impugnación del ente ante la Jurisdicción contencioso administrativa y su declaración de anulabilidad.

Fuente: http://www.corrienteshoy.com/inicio/basicamovil/322220